
Bogotá ( Por Guillermo Rodríguez )
Las crónicas sobre Luis Bolivar en su confirmación en la plaza México del Distrito Federal son elogiosas para nuestro compatriota que contrastan con las que le dedican al padrino Humberto Flores y al testigo Victro Mora.
Destacan los toros de Barralva pero apuntan que en efecto el quinto que lidió el vallecaucano era un toro para descifrar y ahí estuvo firme, torero y decidido el colombiano.
Francisco Baruqui escribe de Bolívar:
El contraste lo puso Luis Bolívar, un diestro fijo en las duras temporadas españolas acostumbrado a enfrentarse a toros de los que piden el carnet, y que contando con una buena escuela y un oficio muy bien aprendido a más del valor que se requiere para avanzar en esto, tuvo una actuación distinguida.
Con el que confirmó alternativa lució de capa con chicuelinas muy ceñidas que se le corearon, para con la zarga plantear una faena iniciada con dos cambiados por la espalda en el centro del anillo que emocionaron y después instrumentar varias series con la derecha mandando y templando rematadas con oportunidad. Tuvo tono su labor pero…. Pero qué mal se vió con el estoque. Cobrando media caída y tendida y otra casi entera desprendida vió cómo se le iba la oportunidad de ganarse un trofeo mas…
Mas, vendría el quinto, un barralveño que requería de un torero con poderío, con mando y con exposición que comprendiera el sitio en el que debía de ponerse y aguantar para meterlo en la muleta. Así lo entendió Bolívar que había brindado a Luis Alvarez Bilbao, ganadero de esta tarde, y cuajó una faena de gran importancia y relieve… Vamos de todo un señor matador de toros. Entendió la colocación y la distancia centrando al bravo en la muleta y centrándose él para hilvanar series de toreo por abajo por los dos lados y con ambas manos teniendo al público en un puño. Obra que mantuvo ritmo por la torería del colombiano y la emotividad del astado pero, ¡ayy..! de nueva cuenta cuando tenía ganada la oreja, no tuvo su espada el filo, -- ni los procedimientos, ya que no se pasa en el embroque y tiende a meter la mano a la parte baja saliéndose de la reunión lo que le obliga a cobrar estocadas defectuosas --, recibiendo un aviso tras de entera desviada que caló por el costillar y otro espadazo tendido y defectuoso.
De frente a la campaña hispana que se le presenta promisoria y de gran compromiso, Luis es un torero joven que cuenta con grandes condiciones de valor y de cabeza; cosa será de afinar la suerte suprema que le permita coronar sus faenas.
Mis palmas a los ganaderos para que sigan con la afición, el ánimo y el profesionalismo que les está recompensando el reconocimiento para seguir criando a Su Majestad ¡EL TORO..!
Cerrada la temporada… Este cuento se acabó.
0ctavio X. Lagunes, dice:
EL confirmante Luis Bolívar pisó con el pie derecho esta plaza. Vino decidido a poderle a lo que le salía en la puerta de chiqueros. En su primero, repitiendo su disponibilidad, destacó su fijeza de pies y su ortodoxia en el buen toreo. Y en su segundo bien pudo haber cortado una oreja, de no ser que atravesó al toro, en una pésima estocada; sin embargo, minutos antes, había dominado a un auténtico marrajo. Logró a base de su torero, muy al estilo de Cesar Rincón, dominar a un galimatías que nunca se entregó pero que puso de pie a los aficionados que fueron a emocionarse a la plaza en su cierre de temporada.
El ayuno taurino en la capital se dará hasta después del mundial de futbol, para ver la obligada temporada de novilladas que exige el derecho de apartado. Así que los aficionados tendremos que refugiarnos vía internet con las Ferias de Fallas, San Isidro y Sevilla; y las de Texcoco y Aguascalientes después de esta corrida.
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