
Bogotá ( Por Guillermo Rodríguez )
Decía Don Juan Belmonte que el toreo es una fuerza superior del espíritu.
En la plaza bogotana de la Santamaría ( Más de tres cuartos ), se corrieron toros de Dos Gutiérrez en el encaste Murube - Santa Coloma y un coloma precioso de hechuras, con lamina de "La Lidia" se situó en sexto lugar como bravo en los medios, persiguió a las cabalgaduras de Don Alvaro Montes, jamas abrió la boca y fijó sus reglas que aceptó el caballero jienense, disminuido en su condición fisica por una alarmante deshidratación que lo obligó tras la lidia de su primero ( corrido en segundo lugar ) a correr el turno mientras era asistido en la enfermeria y enfrentó con valentia y pundonor el compromiso al cerrar la agitada tarde ( dos caballos a la enfermeria, dos rejoneadores asistidos por los médicos, un monosabio herido y protestas airadas del " respetable" en varios momentos ). Volveré sobre Montes.
Ni gustó ni encantó ni fue bien recibido ( difícil le será volver por estos pagos ) el debutante Sergio Dominguez que toreó con caballos de la cuadra de su colega Willy Rodríguez en un gesto que ennoblece al colombiano y eso pesó al final de su ensombrecida actuación. Avisos, silbidos y el malestar de la plaza. Mató mal, no encontró las vías para el lucimiento y se le notaba que la plaza, la tarde, el compromiso eran muy fuertes. No es mal rejoneador., Le he visto en España con Pablo Hermoso y no es un chuflas. No. Pero lo de este domingo fue fatal. La gente se enfadó y llevan razón.
Jorge Enrique Piraquive con el cristo de espaldas. Su primero,mansón. Su segundo,que apuntaba cosas buenas se vino abajo porque le afectó una banderilla su motricidad y todo se derrumbó. La mejor colocación de una banderilla en la tarde, fue la de Piraquive quien estuvo muy templado: Pero todo quedó en silencio. En su primero cayó epectacularmente al suelo, la cabalgadura fue herida y el caballero se dolía arrumado sobre sí mismo. No me olvido de este quinto porque "iba " a ser un gran toro pero una banderilla !! en mala hora!! malogró al que estaba destinado a ser el ejemplar de la corrida con la clase que tenía. Para fortuna de todos salió el sexto.
MONTES
A la tarde soleada le caia la lluvia despiada de la critica de los espectadores que volvieron a recordarnos que exigen porque pagan. Faltaría más protestar por su queja.No hay fiesta más democratica que la de los toros
En el primero, Montes, pálido, como un zombi, buscó posibilidades con el manso pero era un marmolillo acobardado en tablas, fue decayendo el ánimo, tambaleaba Don Alvaro, se bajó del caballo, y cogió la espada de descabello pero sus dedos se iban como quien mete la mano en un arequipe. Bueno, cae el toro y el rejoneador lacerado en su rostro por una semana de malestares en la boca, se va a la enfermería. Diagnóstico: Deshidratación severa y no debe salir. Pero a un torero eso no se le puede decir y si lo hacen, hará caso omiso, claro. Sale, garrocha en mano y "Jamo" y "Chambao" y el temple. Persigue el toro y más temple y la garrocha que barre la arena de la octogenaria plaza se levanta como un solo hombre para alabar la proeza.
Coloca banderillas largas y cortas pero hay toreo fino desde el caballo más allá de los palos. Torea a caballo. El toro una bendición de bravura cae vencido tras el rejón de muerte y el jienense se sienta en el estribo, desmadejado, exhausto, roto por dentro y por fuera pero feliz. El toreo tiene esas cosas de la grandeza.
Casta del torero a caballo, de las cabalgaduras y del toro " Esmeraldo" que reivindica una vez más al denostado Santa Coloma.
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